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septiembre 16, 2025
Alertas en Pediatría
octubre 13, 2025Laboratorios Biotech ha lanzado recientemente un suplemento digestivo diseñado para apoyar a quienes padecen intolerancia a la lactosa. “Se trata de Lactbet, cuyo ingrediente activo es la Tilactasa —es decir, la enzima lactasa— que facilita la digestión de la lactosa presente en productos lácteos”, explica la nutricionista clínica Luisa Alzuru.
¿Qué es la intolerancia a la lactosa?
Es una alteración gastrointestinal que se manifiesta con síntomas como diarrea, distensión abdominal, náuseas e incluso vómitos, tras el consumo de alimentos que contienen lactosa —como leche, quesos, mantequilla o ciertos tipos de yogur. Son personas que, al ingerir dos o tres vasos de leche o varias tazas de café con leche al día, experimentan malestares intestinales persistentes.
¿Laboratorios Biotech está reintroduciendo este producto en el país?
Sí. Hasta ahora no se había dimensionado la importancia de contar con este tipo de suplementos en el mercado, a pesar de que entre el 50 % y el 70 % de la población —no solo en Venezuela, sino también en Europa y América Latina— presenta algún grado de intolerancia a la lactosa. En el país, productos como la lactasa, enzima responsable de hidrolizar la lactosa en glucosa y galactosa, eran escasos o inexistentes.
¿Qué función cumplen estas enzimas como suplementos exógenos?
Actúan como catalizadores que permiten digerir la lactosa sin generar síntomas. Aunque eliminar los lácteos puede aliviar los malestares, desde el punto de vista nutricional no es lo más recomendable. La exclusión total de estos alimentos puede derivar en deficiencias de calcio y vitamina D, aumentando el riesgo de osteopenia, osteoporosis y fracturas.
¿Cuál es la composición del producto?
Lactbet contiene aproximadamente 3000 unidades de lactasa de origen fúngico. Se presenta en tabletas y es el único suplemento de fabricación nacional registrado en Venezuela que garantiza seguridad en su consumo.
¿Puede afectar el desarrollo infantil la exclusión de lácteos?
Sí. En niños con intolerancia, la absorción de lactosa se ve comprometida, lo que puede llevar a una disminución en el consumo de calcio y vitamina D. Una asesoría nutricional adecuada, con un plan individualizado, permite reintroducir progresivamente estos alimentos. La evidencia científica respalda el uso de suplementos como la lactasa para mejorar la digestión y absorción.
¿Es seguro su uso en niños pequeños?
En casos de niños prematuros o recién nacidos con inmadurez intestinal, puede existir una deficiencia genética de lactasa. Esto debe ser evaluado por un pediatra o neonatólogo. En general, la leche materna no debería causar intolerancia, aunque hay excepciones. Los suplementos pueden ser indicados a partir de los 6 años, bajo supervisión médica.
¿Y en personas con otras afecciones digestivas?
Sí. Pueden beneficiarse pacientes celíacos, personas con alteraciones intestinales por rotavirus, uso prolongado de antibióticos, cirugías gastrointestinales o tratamientos como la radioterapia, que afectan la microbiota y generan intolerancia secundaria.
¿Es necesario acudir al médico antes de consumirlo?
Absolutamente. Es fundamental una evaluación por gastroenterólogo y nutricionista, quienes establecerán el diagnóstico y la fórmula nutricional adecuada. Estudios sugieren no exceder los 12 g de lactosa al día —equivalente a una taza de leche— y recomiendan tomar de 1 a 3 cápsulas por comida, según el nivel de intolerancia.
¿Existe abuso en el consumo de lácteos?
Sí, y puede generar síntomas. Algunas personas no toleran ni una taza de leche, por lo que deben iniciar con cantidades menores. Alternativas como el yogur griego, que contiene probióticos, pueden favorecer la salud intestinal. La combinación de probióticos y suplementos en dosis adecuadas mejora la tolerancia.
¿Los síntomas mejoran de forma inmediata con el uso de enzimas?
Los pacientes suelen experimentar alivio progresivo y mayor tolerancia a ciertos productos. Lo ideal es consumir las enzimas junto con los alimentos que contienen lactosa, siempre bajo prescripción médica.
¿Debe acompañarse de una dieta especial?
Sí. La dieta debe ajustarse a los requerimientos individuales —edad, sexo, actividad física— y permitir una reintroducción gradual de productos lácteos. Los quesos curados y deslactosados suelen ser bien tolerados y pueden incorporarse para garantizar el aporte nutricional.
¿Y en casos de consumo excesivo de lactosa?
Ante alimentos como una torta tres leches o varias tazas de café con leche, el uso de suplementos puede ayudar a tolerarlos. Lo importante es identificar el alimento con contenido de lactosa y consumir la enzima justo antes o durante la ingesta.
Con la llegada de Lactbet al mercado venezolano, las personas con diagnóstico confirmado de intolerancia a la lactosa cuentan con una herramienta segura que les permite incorporar productos lácteos sin comprometer su salud nutricional, siempre con el respaldo de una evaluación médica adecuada.





