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mayo 11, 2026Desde el cumplimiento de normativas internacionales hasta la integración de tecnología de punta, el gremio advierte que la seguridad del paciente comienza en el plano arquitectónico y depende de una visión sistémica entre los sectores público y privado
Por: Gladys Zapiain
El paradigma de la atención sanitaria ha evolucionado de un modelo centrado en el acto médico a uno donde el entorno físico, la eficiencia, la sostenibilidad y la bioseguridad son determinantes críticos del éxito en la gestión de salud. En Venezuela, tras décadas de infraestructuras que registran una obsolescencia estimada del 70% en la red pública hospitalaria junto con un marcado déficit de nuevos centros de salud, está latente una necesidad de recuperación, construcción y normalización del sistema sanitario bajo un enfoque integral.
En este escenario, la Asociación Venezolana de Arquitectura e Ingeniería Médico Sanitaria (AVAIMS) en su carácter de actor técnico gremial presenta una hoja de ruta y asesoría especializada para una realidad compleja: guiar esa transición hacia una red de salud eficiente, segura y humanizada.
La arquitectura hospitalaria no es una rama genérica de la construcción civil; es una disciplina de alta complejidad que exige una formación específica. La arquitecto Fabiola Panitz, presidenta de AVAIMS, destaca que la asociación agrupa a profesionales que no solo proyectan centros médicos sanitarios, sino que planifican flujos de vida.
«Nuestros miembros son arquitectos e ingenieros especializados en diseño, planificación funcional, sistemas especializados, tecnología digital y telemedicina. Muchos de ellos con formación internacional y décadas de experiencia», afirma la directiva.
AVAIMS cuenta con 74 miembros activos y una amplia red que se extiende al exterior. Actúa — explica Panitz — como un centro de coordinación e intercambio de información, promoviendo las mejores prácticas y el conocimiento técnico en arquitectura e ingeniería sanitaria. Destaca que la misión de la organización es velar por que la infraestructura hospitalaria (pública y privada) cumpla con lineamientos nacionales y estándares internacionales.
Humanización: la arquitectura que sana
Mientras en América Latina, el Hospital Israelita Albert Einstein en Brasil, la Fundación Santa Fe de Bogotá o el Hospital Italiano de Buenos Aires (Argentina), se consolidan en la región como referentes de “edificaciones que sanan”; en Venezuela la aplicación de esta tendencia es aún incipiente.
Para la presidenta de AVAIMS la humanización de los espacios no es un lujo; es una necesidad clínica basada en evidencia, que demuestra que los pacientes expuestos a luz natural, ventilación adecuada, entornos con colores armoniosos, espacios confortables y mobiliario ergonómico, inclusive la aromaterapia en espacios hospitalarios, presentan menores niveles de estrés y una recuperación más rápida. Esto beneficia también a familiares, médicos y personal asistencial y administrativo del centro de salud.
«Los pasos que venimos dando son muy cortos», señala. La humanización se ve principalmente en centros privados nuevos o unidades especializadas, donde el diseño interior y la imagen corporativa han empezado a incorporar espacios y elementos arquitectónicos con gran sensibilidad en el diseño, apoyado con mobiliario funcional.
A la par de la funcionalidad y el cumplimiento de normativas son muchos los factores que se consideran en la arquitectura hospitalaria: seguridad, eficiencia, accesibilidad, flexibilidad, entre otros. Al respecto, el arquitecto Jorge Garrido, miembro fundador de AVAIMS, profundiza en esta filosofía desde el concepto de ‘arquitectura salutogénica’, destacando que “la situación de abandono del enfermo debe desaparecer”, insiste.
Hoy se busca la salud en cada acto de diseño, subraya Panitz, quien afirma que la propensión en el país debe orientarse hacia centros preventivos, de diagnóstico y atención primaria. Lo ideal es que solo los casos más complejos lleguen a espacios hospitalarios generando calidad de vida a través de un modelo de sistema de salud.
Oportunidad de (re)edificar la salud
Las cifras que maneja el gremio dibujan un panorama de oportunidad y urgencia. Según sus estimaciones, Venezuela requeriría construir entre 120 y 180 nuevos centros de salud para alcanzar los estándares mínimos de camas por habitante. Actualmente, la tasa se ubica en 0,4 camas por cada mil habitantes, una cifra que contrasta drásticamente con el estándar internacional de 2 a 3 camas.
La realidad de la obsolescencia no solo refleja el deterioro físico, sino la incapacidad de los edificios antiguos para albergar las nuevas tecnologías médicas. “Impactar una infraestructura de salud de una gran dimensión o antigua para adecuarla a las normativas es, en muchos casos, más costoso que construir una nueva, pues requiere una evaluación exhaustiva de costo-beneficio y tiempo operativo”, expone Panitz
Sumado a esto, Garrido destaca una disparidad crítica: «Vemos como la atención primaria de la población sin seguro médico parece recaer en gran parte en la medicina privada, que debe poner al día todos sus servicios para suplir carencias del sector público».
En este contexto, el ingeniero Richard Fernández, vicepresidente de AVAIMS, observa que el sector privado ha mostrado un repunte, aunque advierte que, salvo excepciones muy concretas, la inversión se ha volcado desproporcionadamente hacia las unidades de diagnóstico por su alta demanda y rentabilidad, descuidando áreas críticas como quirófanos, cuidados intensivos y emergencias.
Este crecimiento desordenado ha generado un fenómeno preocupante —alertan los especialistas— la existencia de aproximadamente cuatro mil centros privados adicionales que operen fuera de norma o no están debidamente inventariados. Aquí es donde el rol de la asociación se vuelve preventivo, no solo asesora a los centros de élite, sino que busca regularizar y acompañar a estos establecimientos para garantizar que el paciente, sin importar dónde se atienda, esté en un entorno seguro.
Cabe destacar, que la tendencia mundial en el diseño sanitario se aleja de los grandes hospitales (300-1000 camas) hacia la construcción de hospitales pequeños y altamente especializados. Se proyecta para atender necesidades geográficas o patológicas específicas (oncológicas o psiquiátricas) basados en una estructura funcional país, esboza el ingeniero Fernández.
– ¿Cómo logra la AVAIMS que las normativas de diseño médico sanitario se respeten por igual en una remodelación de una clínica élite y en el mantenimiento de un hospital tipo IV?
Para AVAIMS, la arquitectura sanitaria es una herramienta de bioseguridad. Un error en la disposición de los flujos de circulación o en el sistema de ventilación puede traducirse en infecciones intrahospitalarias o fallas en la funcionalidad del espacio.
«Es frecuente ver la preparación de unidosis en áreas no estériles de farmacias hospitalarias o la reutilización de materiales de protección radiológica sin el blindaje de plomo adecuado, resultando en pérdidas económicas significativas y peligros para la salud”, especifica Fernández. Cita como ejemplo los protocolos poscoronavirus en sistemas de climatización, donde es vital evitar la recirculación de aire en salas de espera, una práctica peligrosa que aún persiste en el país con el uso inadecuado de equipos tipo split en áreas críticas.
Ante este panorama, los directivos de la asociación insisten en la necesidad de buscar personal calificado bajo principios de conciencia y ética. “Se requiere un trabajo colaborativo e integral entre quienes diseñan los espacios funcionales y el personal médico que los opera”.
Por ello, una de las tareas prioritarias es reforzar el marco regulatorio. Si bien Venezuela cuenta con una «norma madre» para hospitales y clínicas, “las normas nacionales se han quedado en el tiempo y hay que renovarlas», admite Panitz.
Actualmente, la asociación participa en comités con SENCAMER (Servicio Desconcentrado de Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos) en borradores para normativas de laboratorios clínicos, en cuyo caso se utiliza como referencia la NFPA 99C para gases medicinales ante el vacío local. El cumplimiento de la normativa sísmica de 2019 es otro de los grandes retos que plantea la asociación, algo complejo y una gran responsabilidad, lo que plantea interrogantes sobre la inversión continua en edificios antiguos, reflexiona el arquitecto Garrido.
En este sentido, la gestión de la asociación es un aval para que los nuevos proyectos y emprendimientos de alta complejidad cumplan con criterios internacionales de calidad, como los de la Joint Commission International (JCI) líder mundial en la acreditación de organizaciones sanitarias en el mundo.
Hacia dónde vamos… el reto a cinco años
La infraestructura hospitalaria de Venezuela se encuentra ante una transición y encrucijada importante. Panitz es contundente: «Las adecuaciones deben estar vinculadas a un Plan Maestro de salud nacional. No podemos seguir permitiendo esfuerzos aislados o inauguraciones de espacios que carecen de sostenibilidad funcional a mediano plazo”.
La meta es ambiciosa: tender puentes con el Estado y el sector privado para que los nuevos desarrollos —ya sea por inversión mixta o privada— no repitan los errores del pasado. “Se necesita actualizar los reglamentos para asegurar líneas claras en el diseño funcional, amigable y seguro», afirma Fernández.
La asociación visualiza una nueva era de inversión donde el sector privado soporte una parte importante de la atención primaria y especializada. Se estima que los frutos de esta gestión podrían verse en cinco años, dado el rezago respecto a la región. «Se necesitarán al menos 250 profesionales listos para enfrentar las batallas futuras en el sector», proyecta Garrido.
Con la mira puesta en esta ruta, preparan el ‘Segundo Encuentro Digital Internacional AVAIMS‘ que se realizará el 27 y 28 de mayo, en Caracas. A la par consolida su conexión internacional tejiendo una red de alianzas que potencian su capacidad de incidencia en el sector. La asociación mantiene vínculos y colaboración con entidades internacionales como la IFHE (Federación Internacional de Ingeniería Hospitalaria), así como con asociaciones afines en México, Argentina, Colombia y todos los países de la región. Esta red permite traer casos de éxito y conocimiento de vanguardia para aplicarlos a la realidad venezolana.
La capacitación y actualización continua también forma parte de sus prioridades, destacando las alianzas con instituciones y universidades venezolanas (UCV y UCAB) con cursos de ampliación y desarrollo de contenido para pregrado en arquitectura.
«Estamos presentes y listos para apalancar al sector público y privado en la reconstrucción de la infraestructura hospitalaria del país». El diagnóstico está hecho; es momento de iniciar la obra que devolverá la dignidad y la salud a los espacios médicos de Venezuela, concluye Fabiola Panitz.
Coordenadas: @avaims.venezuela www.avaims.com





