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octubre 5, 2026
Curso Cardiovascular de Caracas: 3 C
octubre 5, 2026Ciencia, tecnología y humanidad
3 C que redefinen la práctica clínica cardiológica
El emblemático encuentro de la Sociedad Venezolana de Cardiología consolida un puente de conocimiento entre la vanguardia internacional y la realidad del ejercicio médico en el país.
Por: Luis E. Baralt
El conocimiento médico solo alcanza su verdadero valor cuando se transforma en un beneficio directo para el paciente. Con esa premisa fundamental, la Sociedad Venezolana de Cardiología (SVC) celebró una nueva edición del Curso Cardiovascular de Caracas, conocido ampliamente en el gremio como el 3C. Este encuentro académico se ha consolidado como un espacio idóneo para conectar los avances globales con la práctica clínica diaria del cardiólogo venezolano.
Creado en el año 2008, el evento fue concebido con una visión ambiciosa y global por sus fundadores, los doctores Miguel Torres Viera, Bartolomé Finizola y José Antonio Condado. Torres Viera, director y creador del curso, recuerda el propósito de su origen: «El 3C ae ideó para abrir un espacio para el escenario internacional. De hecho, tiene ese nombre, Curso Cardiovascular de Caracas, porque se puede escribir con 3C en español y en inglés». La iniciativa buscaba proyectar la cardiología nacional hacia el exterior, una meta que se ha mantenido intacta a pesar de los desafíos coyunturales del país.
Aunque las circunstancias del entorno obligaron a trasladar muchas dinámicas al formato digital en línea, la esencia del programa permanece robusta. El personal médico local continúa asumiendo un rol protagónico, demostrando un nivel científico más que sobresaliente. Al respecto, el doctor Torres Viera enfatiza que, ante las dificultades, el curso cuenta ahora «con una legión de súper expertos venezolanos, haciendo su trabajo de manera impecable fuera de nuestras fronteras y dejando el nombre de nuestro país en un muy alto pedestal de excelencia».
Sinergia académica e interacción de alto nivel
Para la junta directiva de la SVC, el 3C representa la máxima expresión de la vida institucional y académica de la especialidad. La doctora Susana Blanco Sobrino, presidenta de la sociedad, describe el encuentro como «lo más insigne de la cardiología venezolana caraqueña». Destaca la relevancia del aprendizaje continuo, derivado de este intercambio científico con referentes internacionales, calificándolo como una dinámica de interacción espléndida entre lo mejor de la cardiología nacional y extranjera.
“La evolución constante del formato apunta a la excelencia continua, con miras a retomar los encuentros presenciales en la capital”, señaló.
Mientras tanto, la agenda cardiológica nacional mantiene su marcha. La doctora Blanco Sobrino aprovechó el espacio de MED Médicos al Día para extender un saludo al gremio de la salud cardiológica que se reúne en el Congreso Nacional de Cardiología, que se celebra en la isla de Margarita entre el 2 y el 4 de julio.
Reducción de brechas cognitivas y tecnológicas
El principal reto del médico en el país no es la falta de destreza, sino el acceso oportuno a la información sobre las herramientas diagnósticas y terapéuticas de última generación. En ese sentido, la doctora Josefina Feijóo, presidenta electa de la SVC, explicó que la agenda científica de esta edición del 3C abordó temas de alta complejidad mediante metodologías interactivas.
Entre los bloques más destacados, mencionó el análisis de la aterosclerosis desde el síndrome coronario agudo, enriquecido con el estudio de casos en vivo en colaboración con el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. (Lea en esta misma edición el artículo “Síndrome Coronario Agudo: El viaje clínico desde la reperfusión hasta el alta”). Asimismo, la doctora Feijóo recordó que también se entabló un debate sobre los últimos 20 años de evolución tecnológica en la enfermedad coronaria crónica, a través de un intercambio de perspectivas entre cardiólogos intervencionistas y cirujanos cardíacos; además se desarrolló una sección dedicada a la enfermedad vascular periférica con la participación de imagenólogos y cirujanos vasculares, algo de lo que también hablamos más abajo, en esta misma nota, bajo el intertítulo “El desafío de la enfermedad vascular periférica”.
Por su parte, el doctor Bartolomé Finizola, representante de Ascardio en Barquisimeto, subrayó que la actualización médica debe traducirse en pautas concretas para el entorno local. Comentó que uno de los pilares del evento fue demostrar las virtudes de la imagen multimodal —que integra el ecocardiograma, la resonancia magnética cardíaca y la tomografía—, la cual ha dejado de ser un mero complemento para convertirse en el estándar de atención actual. «Eso nos demuestra a los médicos que estamos ejerciendo en el país, que tenemos que aplicar las características de nuestros pacientes a nuestra realidad», dijo el especialista.
Alianzas más allá de la evidencia científica
A juicio del Dr. Finizola, el desconocimiento de las tecnologías médicas disponibles dentro del territorio nacional suele ser una barrera invisible en la práctica cotidiana. Muchas veces se ignora la existencia de métodos avanzados que ya se encuentran operativos no solo en Caracas, sino también en diversas instituciones del interior del país.
Ante este escenario, el cardiólogo recalcó la importancia del 3C como un catalizador sectorial. “Este Curso Cardiovascular de caracas, tiene un enfoque y una plataforma que desea ser una especie de cierre de brecha entre la tecnología de punta a nivel mundial, y la disponibilidad de información y conocimiento del médico venezolano, específicamente del cardiólogo”, concluyó.
El desafío de la enfermedad vascular periférica
La Enfermedad Arterial Periférica (EAP), afecta a más de 237 millones de personas en el mundo. Es por ello que durante el 3C, se desarrolló un revelador simposio que puso sobre el tapete detalles críticos de esta afección: “Cuando la ateroesclerosis es multifocal en su presentación y necesita intervenciones con catéter o cirugía más allá de las coronarias”.
El doctor Diego Celli, MD, cardiólogo intervencionista, advirtió sobre el subdiagnóstico: «El paciente con claudicación tiene 30% de mortalidad en 5 años. Este paciente no necesita una falta de introductores, guías, catéteres o stents; tiene una enfermedad sistémica que hay que tratar».
Recalcó que el índice tobillo-brazo (< 0.9) sigue siendo el estándar de screening en la práctica clínica.
Precisión en el segmento aortoilíaco
Sobre la patología obstructiva aortoilíaca, los expertos debatieron la relevancia de la tomografía computarizada (CTA) frente al ultrasonido intravascular (IVUS). El Dr. Larry Díaz Sandoval, cardiólogo intervencionista en el Hospital Beacon Kalamazoo, argumentó: «Para mí, única y exclusivamente en el segmento aortoilíaco, la CTA es fundamental, sobre todo si tienes CTO: es mandatorio la utilización del IVOS para saber si estás endoluminal o no. Mi fórmula es CTA previo e intravascular ultrasound durante el procedimiento», compartió el especialista.
El Dr. Celli presentó un caso complejo resuelto con acceso bilateral retrógrado y el despliegue de stents de balón expandible de 9 x 57 mm, logrando la resolución total del gradiente translesional.
Innovación femoropoplítea
El territorio de la arteria femoral superficial, sometido a intensas fuerzas biomecánicas, exige estrategias que minimicen la carga metálica. Tras discutir un abordaje subintimal y la modificación de placa calcificada con aterectomía orbital y litotricia, Celli expuso el uso del sistema de bypass arterial percutáneo. Explicó que, mediante la creación de una fístula entre la arteria y la vena femoral profunda, se canaliza el flujo a través de un stent cubierto hacia la poplítea. “Aunque los ensayos mostraron una permeabilidad del 66% a tres años, representa una alternativa viable que no sacrifica la anatomía nativa”, argumentó.
Insuficiencia cardíaca de la A a la Z
En otro orden de ideas, las doctoras María Juliana Rodríguez González (Clínica LaCardio) y Catalina Gallego Muñoz (Clínica Cardio VID), profundizaron en la insuficiencia cardíaca (IC) mediante el análisis del caso clínico de un obrero de 45 años, ingresado con disnea progresiva, ortopnea, presiones limítrofes, crépitos pulmonares y edema tras un supuesto cuadro gripal. El electrocardiograma reveló bloqueo de rama izquierda y un QRS de 154 milisegundos.
Explicaron que la evaluación ecocardiográfica inicial del paciente, encendió las alarmas al evidenciar una dilatación severa ventricular y una fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) del 22%. En contraste, el ventrículo derecho estaba preservado. «El paciente de insuficiencia cardíaca no es un paciente de una vez, es un paciente de un viaje», señaló la doctora Rodríguez. Al predominar la congestión con perfusión conservada (perfil B de Stevenson), las especialistas iniciaron una estrategia diurética agresiva.
La revolución de la natriuresis y la protocolización
Frente a los balances hídricos tradicionales, las expertas abogaron por medir el sodio urinario para monitorizar la terapia depletora. «Lo que sí es super clave aquí, que nos tiene que quedar a todos, es que el mejor parámetro en seguimiento cuando estamos manejando un paciente con este Stevenson en el que predomina la congestión, es la natriuresis», enfatizó la Dra. Rodríguez.
Por su parte, la Dra. Gallego instó a institucionalizar protocolos claros adaptados a cada centro, sugiriendo asociar tiazidas tempranamente (según ensayos CLOROTIC o ATHENA-HF) ante una respuesta pobre a las seis horas.
Etiología y resincronización
En este caso, el cateterismo descartó lesiones obstructivas, orientando el cuadro hacia una miocardiopatía dilatada no isquémica, con antecedentes de malaria y consumo previo de sustancias. Tras superar un bache de bajo gasto en la unidad coronaria, que requirió dobutamina y milrinona, una resonancia confirmó realce tardío de gadolinio mesocárdico.
Estabilizado el paciente con los cuatro pilares (sacubitrilo/valsartán, carvedilol, espironolactona y empagliflozina), la persistencia de la FEVI en 22% obligó a implantar una Terapia de Resincronización Cardíaca (TRC). «La medicación hace cosas maravillosas, pero no hace milagros», advirtió la Dra. Rodríguez. A los seis meses, el dispositivo logró la normalización del eje corto y un QRS de 132 milisegundos.
El abismo del bajo gasto
Las especialistas indicaron que el caso dio un vuelco trágico cuando el paciente, desempleado, suspendió los fármacos durante un mes. Las ponentes recordaron el estudio TRED-HF: descontinuar la terapia médica óptima precipita una recaída fulminante. El paciente reingresó en choque cardiogénico y disfunción cardiorrenal. Finalmente, tras fallar el soporte con noradrenalina y levosimendán, el personal médico implementó asistencia mecánica circulatoria secuencial con balón de contrapulsación, ECMO y CentriMag, culminando en un trasplante cardíaco ortotópico exitoso.
Prevención cardiovascular para el futuro inmediato
En un amplio y revelador simposio en alianza con la Clínica Mayo, el Curso Cardiovascular de Caracas presentó las estrategias preventivas del futuro inmediato, redefiniendo el riesgo cardiovascular y destacando el aprendizaje profundo aplicado al electrocardiograma, para transformar la práctica médica reactiva en una medicina predictiva y de precisión.
Durante el simposio, el doctor Carlos Andrés Vergara Sánchez, MD, de la Clínica Mayo en Florida, desmontó los paradigmas tradicionales introduciendo un esquema mnemotécnico de reestratificación: el enfoque ABC. La «A» corresponde a la lipoproteína(a) [Lp(a)], una partícula con una estructura homóloga al plasminógeno que inhibe la fibrinólisis y promueve un estado proinflamatorio y protrombótico. “Por partícula, la lipoproteína(a) realmente tiene mucho más peso que el LDL”, advirtió el Dr. Vergara, subrayando que valores superiores a los 430 nmol/L cuadruplican el riesgo relativo. Las guías del American College of Cardiology ya establecen una recomendación clase I para medir la Lp(a) al menos una vez en la vida.
Por su parte, la «B» representa a la apolipoproteína B (ApoB), indicador fiel del número total de partículas aterogénicas. El médico de la Clínica Mayo enfatizó la búsqueda de la discordancia clínica: escenarios con colesterol LDL en metas pero con ApoB elevada, lo que perpetúa un riesgo residual que obliga a intensificar la terapia. Finalmente, la «C» introduce el score de calcio coronario para evaluar la aterosclerosis subclínica.
Mediante el caso de un maratonista de 63 años con riesgo intermedio según el Prevent Score, el Dr. Vergara demostró cómo un score mayor a 300 unidades Agatston equipara al paciente asintomático con el de prevención secundaria, sirviendo como el desempate terapéutico definitivo para iniciar estatinas de alta intensidad.
Inteligencia artificial: el nuevo electrocardiograma biológico
La frontera tecnológica la lideró el doctor Julio C. Pérez-Downes, D.O., también de la Clínica Mayo, quien expuso la transición hacia el aprendizaje profundo (deep learning) mediante redes neuronales convolucionales. Explicó que el sistema computacional identifica patrones complejos de forma independiente en el electrocardiograma de 12 derivaciones (ECG-IA), estimando la edad biológica del paciente y emitiendo probabilidades precisas de patologías como la disfunción ventricular izquierda con una FEVI menor al 35%. El Dr. Pérez-Downes ilustró el impacto con el caso de un paciente de 65 años con COVID-19 y disnea, donde el ECG-IA arrojó una probabilidad de insuficiencia cardíaca cercana al 0%, reorientando el abordaje en emergencias.
De acuerdo con el especialista, el ECG-IA demuestra un excelente desempeño frente a los biomarcadores tradicionales en el diagnóstico de insuficiencia cardíaca. Mientras el dímero llega a 0.69 y el nivel máximo de la troponina es de 0.94, “el uso del SGIA para el diagnóstico de la insuficiencia cardíaca demuestra un de 0.93 en la población de validación y 0.93 en la población en la cual se probó”, detalló Pérez-Downes. Asimismo, abre ventanas para predecir la fibrilación auricular en pacientes con palpitaciones donde el Holter falla por la naturaleza esporádica de la arritmia. No obstante, advirtió que la detección “depende de que el electrocardiograma sea capturado durante una frecuencia normal. O sea, si el paciente tiene latidos extrasistólicos ventriculares, el sistema no va a funcionar muy bien”.
Un cisma conceptual en la prevención clínica
La mesa redonda durante este encuentro desató un debate enérgico sobre la rigidez de las normativas. El doctor Carlos Ponte, cardiólogo especializado en prevención cardiovascular y metabólica, manifestó su insatisfacción con las pautas norteamericanas: “Una cosa que me decepcionó un poco de las guías americanas es lo tarde que llegaron a enfatizar cuáles deben ser las verdaderas metas en prevención cardiovascular”. Frente al uso de calculadoras anglosajonas, Ponte ofreció una primicia para el mes de agosto: “En Venezuela no deberíamos utilizar el Acore Prevent ya que es un score hecho en población americana y no ha sido validado en latinoamericanos. A partir de agosto, les estoy dando la primicia, vamos a tener un score latinoamericano que es la es el score 2 hecho con población latinoamericana”. Esto reavivó la discusión sobre derribar la frontera artificial entre prevención primaria y secundaria, proponiendo que la meta debe ser prevenir la génesis de la misma aterosclerosis.
El doctor Francisco López Jiménez, M.D., M.S., leyenda de la cardiología preventiva en la Clínica Mayo en Rochester, coincidió en la necesidad de abandonar la complacencia: “Se me hacen guías muy reaccionarias y realmente eh necesitamos ir mucho más adelante. Yo siento que en cardiología preventiva estamos muy atrás detectando la enfermedad en etapas tempranas”. Recordó la resistencia que enfrentó el score de calcio en el año 2001, cuando muchos dudaban de su utilidad, reafirmando que el tejido adiposo y la placa cardiovascular demandan proactividad.
Genética y el entorno del paciente
La personalización terapéutica exige explorar variables clínicas profundas, por lo que los especialistas instaron a examinar los antecedentes gineco obstétricos (preeclampsia, diabetes gestacional o menopausia precoz) como marcadores esenciales de disfunción endotelial en mujeres jóvenes. Por otra parte, Pérez Downes recordó que la farmacología avanzada se desmorona sin educación nutricional, compartiendo el caso de un paciente post-bypass con LDL controlado mediante inhibidores de la PCSK9, cuyos niveles se dispararon de 35 a 160 mg/dL tras adoptar una dieta carnívora promovida en redes sociales.
El cierre del simposio dejó una advertencia epidemiológica crucial: el perfil de riesgo compuesto por proteína C reactiva ultrasensible elevada, Lp(a) y carga genética incrementa cinco veces la probabilidad de un evento cardiovascular en la población general; sin embargo, en el segmento de 41 a 49 años, el peligro se multiplica exponencialmente hasta 14 veces.
La tecnología de precisión está lista; el desafío actual para el personal médico es su implementación oportuna.





