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mayo 11, 2026Figura fundacional de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna, el Dr. Israel Montes de Oca reflexiona sobre la transición del «paciente» a la «persona enferma», el auge del liderazgo femenino en la ciencia y la urgencia de integrar la inteligencia artificial sin perder la esencia literaria y sensible de la práctica médica.
Por: Luis E. Baralt G.
En los pasillos del Hospital Clínico Universitario, el nombre de Israel Montes de Oca resuena con la solemnidad de quien ha dedicado casi cinco décadas a la docencia y con la cercanía de un padre académico. A sus espaldas carga la historia de la medicina moderna en Venezuela: fue él quien, en 1967, tras formarse en el Sloan Kettering Institute de Nueva York, trajo la quimioterapia al país. Hoy, con la distinción del Premio Nacional a la Excelencia Médica 2026 y como Individuo de Número de la Academia Nacional de Medicina, el Dr. Montes de Oca recibe a la revista MED con la humildad de quien afirma sin titubeos que, a pesar de los honores, sigue siendo un estudiante.
MED: Doctor, en las familias médicas suele haber un linaje claro. ¿Es su caso o fue el primero en abrir este camino?
Dr. Montes de Oca: Hay muchos primos médicos, especialmente mujeres, como está predominando actualmente. La mujer se ha dado cuenta de su capacidad mental; tiene una plasticidad cerebral superior y es capaz de dar mucho más a los demás que el hombre. En medicina, la esencia es dar ayuda y beneficio, y la mujer tiene una ventaja extraordinaria por razones espirituales y humanísticas. y esa es una de las razones por las cuales la mujer hoy en día, intelectualmente, ha desplazado al hombre, no solamente en medicina sino en casi todas las profesiones y vocaciones. Pero es por eso, por su desarrollo, vamos a decir, independentista desde el punto de vista intelectual, en relación con el hombre.
MED: Sus inicios no fueron sencillos, especialmente en lo económico. ¿Cómo recuerda esa etapa de formación entre Mérida y Caracas?
Dr. Montes de Oca: Vivíamos con mucho déficit económico; sobrevivíamos por el trabajo de mi padre. Empecé en la Universidad de Los Andes, una institución extraordinaria con profesores como Rincón Gutiérrez en Fisiopatología. Me ayudaba económicamente un gran amigo, el Dr. Raúl Marcano, porque estábamos en condiciones muy deficientes. Luego, por deseo de mis padres, me trasladé a la UCV para el tercer año. Ahí empezó mi desarrollo como estudiante de medicina. Y digo que empezó porque aún sigo siendo estudiante. La actualización médica yo la hago a diario porque estoy suscrito a algunas revistas médicas. Si no, uno se paraliza desde el punto de vista mental y del conocimiento.
MED: ¿Y se mantiene actualizado con el tema tecnológico?
Dr. Montes de Oca: En cuanto a eso, yo di la primera conferencia de inteligencia artificial en medicina en el auditorio del Centro Médico en San Bernardino, en el 2022 más o menos. En Venezuela nadie había escrito nada sobre eso. Había conocimiento, pero nadie escribía sobre inteligencia artificial en medicina. Los neurocientíficos tenían información sobre la inteligencia artificial, porque la inteligencia artificial yo la estudié profundamente para dar la conferencia y me di cuenta de que eso viene desde hace mucho tiempo, de la época de los primeros robots y después con John McCarthy, en 1956, cuando se comenzó a utilizar el término de Inteligencia Artificial.
MED: Hablemos de la Medicina Interna. Usted fue el primer presidente de la SVMI. ¿Cómo fue ese proceso de darle estatus a una especialidad que muchos veían como «medicina general»?
Dr. Montes de Oca: Estaba un poquito rezagada porque los especialistas no la reconocían como tal; sentían que no era tan importante como la gastroenterología o la cardiología. Pero en las décadas de los 70 y 80, las especialidades comenzaron a reconocerla como una de las más importantes. Hoy la población ya sabe qué es el internista. No lo considera como un médico general sino como un especialista que trata todo lo que son las especialidades, no con la intensidad y la profundidad del especialista, pero sí en el tratamiento, vamos a decir, total y holístico de la persona enferma.
MED: Llama la atención que usted evita el término «paciente». ¿Por qué esa distinción semántica?
Dr. Montes de Oca: De unos cinco años para acá, prefiero hablar de “persona enferma”. Cuando hablo de paciente es como decir cualquier especialidad, pero persona enferma es considerar a la persona en su totalidad, en la empatía, en la conversación, en la humildad, en la franqueza, en la confianza, en el amor hacia el ser humano. La persona debe ser considerada en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento como un todo, no simplemente como un enfermo.
MED: Esa visión humanística parece alimentarse de algo más que libros de patología. ¿Qué lee el Dr. Montes de Oca cuando se quita la bata?
Dr. Montes de Oca: El humanismo no lo vas a encontrar sino en la literatura. Soy amante de autores como Borges, y venezolanos como Herrera Luque o Ramón Díaz Sánchez. También me apasiona la música. Me gusta la clásica, pero también la popular, y bailaba muy bien. Ahora tengo un impedimento físico por operaciones de columna, pero muevo el pie cuando oigo el ritmo de Pérez Prado.
MED: Ha mencionado que ha sido «un poco solitario en el amor» por su entrega a la ciencia. ¿Se arrepiente de no haber formado una familia propia?
Dr. Montes de Oca: Mucho. Se dice que sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro es el esquema total de la vida. He hecho dos de esas cosas, pero la otra no. Sin embargo, tengo muchos discípulos que son hijos míos prácticamente. Mi pasión sigue siendo enseñar y educar.
MED: ¿Qué cree que le faltaría por hacer?
Dr. Montes de Oca: Continuar enseñando. Y la pregunta que siempre me hacen, ¿qué he hecho yo para mantenerme activo? Poder pensar, crear ideas, escribir. Porque he escrito en 13 libros. Tengo 200 publicaciones dentro y fuera del país. Siempre en temas médicos. Y hay algunos temas humanísticos que son muy interesantes. Me acuerdo mucho de uno: “La depresión en pacientes cancerosos”. ¡Ah, porque ese es otro tema! Yo hice oncología médica en los Estados Unidos. En la mejor institución oncológica de Estados Unidos, el Sloan Kettering Institute en Nueva York. Y traje por primera vez la quimioterapia en Venezuela en el año 1967.
MED: Finalmente, doctor, con la perspectiva que le dan sus más de 200 publicaciones y sus premios a la excelencia, ¿qué les dice a las nuevas generaciones?
Dr. Montes de Oca: Lo más importante es educarse para beneficio del país y del mundo. Hacer el bien, ser de ayuda. Y algo fundamental, como dice Hipócrates: no hacer daño. Hay que abrirle el campo del pensamiento a la juventud. Deben estar claros en que hay gente que sufre, y ese sufrimiento es aliviado a través de nosotros los médicos.





